Edward Ramírez y Rafa Pino nos muestran su visión del joropo central a puro cuatro, maraca y buche. Los unió el interés por esta música y, a pesar de haberse encontrado con ella por vías distintas, manejan ideas muy similares en lo que sería una versión urbana y contemporánea del joropo central.


Este joropo, propio de los estados Carabobo, Miranda y Aragua terminó colándose en la capital años atrás, convirtiéndose junto al merengue caraqueño, el vals y el pasodoble en pieza fundamental de la música tradicional capitalina. Tiene la particularidad de hacerse con un arpa de cuerdas de metal, sin más acompañamiento que el de un par de maracas tocadas por quien además lleva la voz cantante.

Edward y Rafael, cada uno desde su instrumento, han venido investigando y comenzando a dar pinceladas propias dentro de este género.

Edward llevó el lenguaje del arpa tuyera al cuatro venezolano, cambiando incluso sus tradicionales cuerdas de nylon por cuerdas de metal. En su segundo disco llamado Cuatro, Maraca y Buche,  dejó plasmada una primera lectura personal de este joropo, contando con la participación de maestros como Mario Díaz y Gabriel Rodríguez, cultores y baluartes de esta música.


Rafael se encontró con este joropo a través del proyecto del pianista Víctor Morles, con quien ya ha editado dos discos de estudio, Natural y Joropos. A partir de esta experiencia, y, valiéndose del conocimiento de otros géneros de la música tradicional venezolana, se adentró en este lenguaje haciéndolo parte importante de su quehacer compositivo.


El trabajo musical de la dupla se traduce en un sonido moderno y contemporáneo que parte de una visión urbana del joropo, pero respetuosa de sus códigos y características tradicionales. El apoyo de personajes icónicos de esta música como Mario Díaz, Yustardi Laza, Juan José Aquino y Carlos Torrealba lo confirma.

De esta manera Edward Ramírez y Rafael Pino se suman al grupo de artistas que promueven y difunden este joropo característico del centro del país.

En septiembre de 2015 Ramírez y Pino lanzan Viernes de Quincena tema compuesto, arreglado y producido por ambos. Esto marcaría el inicio de un plan mucho más ambicioso, la grabación de su primer disco a cuatro manos.

La química creativa entre ambos artistas les permitió componer nueve temas inéditos, que junto a otros dos temas de la tradición tuyera conformarían el álbum.

El 4 y 5 de abril de 2016, el Paraninfo Luisa Rodríguez de Mendoza de la Universidad Metropolitana de Caracas sirvió de escenario para la grabación de El Tuyero Ilustrado, nombre que Pino y Ramírez escogieron para el disco.

Todos los temas fueron grabados en una sesión en vivo que reunió a un equipo único de músicos, ingenieros de sonido, productores y técnicos.

Los maestros Aquiles Báez, Luis Julio Toro y Pablo Gil, Betsayda Machado y Huguette Contramaestre, Marcial Istúriz, César Gómez, Héctor Molina, Jhoangel Tovar “Jhoabeat”, Adolfo Herrera, Freddy Adrián, Gustavo Márquez, Yonathan “El Morocho” Gavidia, Noel Mijares, Joel Martínez y Guillermo Machado fueron los músicos invitados.

La dirección técnica e ingeniería de sonido corrió por cuenta de los galardonados Vladimir Quintero Mora, Rafael Rondón, Jean Sánchez y Juan Rodríguez Berbín, responsables de la grabación in situ del disco y su posterior posproducción. Por su parte, Edward Ramírez y Rafael Pino se encargaron de la dirección musical, producción ejecutiva y producción general de la grabación del álbum.

Se convocó a seis ilustradores venezolanos para que diseñaran la identidad gráfica de cada uno de los once temas que conforman el álbum, vinculando dos disciplinas artísticas, (la música y la pintura) hecho del cual se desprende el nombre de El Tuyero Ilustrado.